El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes 23 de octubre que su gobierno y el de México están “muy cerca” de cerrar un acuerdo comercial. En declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, el mandatario anticipó que el arreglo “será muy bueno” para su país y dijo esperar que también lo sea para los mexicanos.
Trump extendió el mensaje a Canadá, del que dijo que “trabaja muy duro” para alcanzar un entendimiento con Washington, y remarcó la posición de fuerza con la que, a su juicio, negocia con ambos vecinos: “Tenemos todas las cartas”, repitió.
Las palabras del republicano coinciden con lo planteado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo el martes 20 de octubre en su conferencia matutina. Ahí reconoció que las conversaciones están avanzadas, pero que “todavía hay algunos temas” sin resolver, y fijó como meta reducir lo más posible las tarifas que hoy pagan los vehículos, el acero y el aluminio mexicanos, además de evitar que se impongan gravámenes nuevos. También advirtió que México no aceptará nada que contravenga la Constitución ni que perjudique a la economía o al empleo.
Hoy, el acero y el aluminio de origen mexicano enfrentan en Estados Unidos aranceles de 50 por ciento y los automóviles de 25 por ciento, con algunas excepciones, al amparo de la Sección 232 de la legislación comercial estadounidense, que permite restringir importaciones por motivos de seguridad nacional.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó ese mismo martes, tras reunirse a puerta cerrada con la Junta de Coordinación Política y con comisiones del Senado, que el objetivo de México es justamente bajar los aranceles de la Sección 232, y sostuvo que la negociación comercial corre por una vía distinta a la de seguridad. Este viernes, según la propia Secretaría de Economía, el funcionario se encontraba en Washington.
El intercambio se da mientras los tres socios del T-MEC revisan el tratado, luego de que en julio Trump optara por no renovarlo de forma automática, y a pocos días de las elecciones intermedias estadounidenses del 3 de noviembre. Ninguno de los dos gobiernos ha dado a conocer hasta ahora un texto, una fecha de firma ni las tasas que quedarían vigentes.





