Ciudad de México.- La disidencia de trabajadores y jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) volverá a las calles el lunes 9 de noviembre con una cuarta megamarcha nacional, cuyo objetivo central es forzar la salida de Rafael Olivos Hernández como secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
La movilización se acordó el sábado 31 de octubre en una asamblea constitutiva a la que acudieron representantes de varios estados. El contingente saldrá a las 15:00 horas del Centro Médico Nacional Siglo XXI con rumbo al Zócalo capitalino; un día antes, el domingo 8, a las 10:00 horas, el movimiento celebrará su segunda asamblea nacional en la sede de la Sección 9 de la CNTE.
En esa reunión se ratificó un pliego de siete demandas: un alza salarial de 10 %, abasto suficiente de insumos, equipo y personal, que el Régimen de Jubilaciones y Pensiones alcance a todo el personal, el rechazo a las Afores, un gasto en salud equivalente a 7 % del PIB, la derogación de lo que llaman «ley mordaza» —cambios a los estatutos sindicales que, según acusan, se usan contra los inconformes— y la destitución de Olivos mediante un Congreso Nacional Extraordinario.
El viernes 30, tras su tercera marcha en la capital, una comisión de ocho delegados de Chihuahua, Hidalgo, Baja California Sur, Tamaulipas, Aguascalientes, Coahuila, Jalisco y Durango se reunió casi tres horas con funcionarios de la Secretaría de Gobernación. Le pidieron mediar para sentar en una misma mesa al comité nacional del sindicato, a la Secretaría del Trabajo y a representantes de cada sección y de los jubilados, así como requerir al Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral el padrón de agremiados y los informes semestrales de rendición de cuentas. También buscan un encuentro con la CNDH.
El conflicto se agudizó luego de que el IMSS y la dirigencia sindical cerraron el 21 de octubre la revisión salarial 2026 con un incremento global de 8 %: 4 % directo al tabulador y 4 % al Concepto 11, la ayuda para renta. En su postura oficial, el SNTSS sostiene que el acuerdo mejora la oferta inicial y que no hay fundamento para convocar a un congreso extraordinario ni a una nueva consulta.
El descontento también llegó a Baja California: el mismo viernes 30, personal y jubilados del Seguro Social recorrieron por tercera vez las calles de Tijuana, de la Clínica 27 a la Clínica 1, para reclamar medicamentos, insumos y plantilla suficiente, pedir el congreso extraordinario y que el aumento se aplique únicamente al salario tabular; algunos denunciaron citatorios sindicales contra quienes impulsan esa petición.
Hasta la mañana de este domingo, ni el IMSS, ni el sindicato ni Gobernación se habían pronunciado públicamente sobre la nueva convocatoria.





