Cuatro años de cárcel y 19 millones de reparación para un hombre detenido en Sonora con 41 buches de totoaba

Vista aérea de la desembocadura del río Colorado en el Alto Golfo de California, con islas de sedimento, canales que serpentean entre planicies salinas y el mar azul a la izquierda.

Ciudad de México.- Un tribunal federal condenó a cuatro años de prisión a un hombre identificado como Jorge “N” por traficar vejigas natatorias de totoaba, además de obligarlo a pagar 19 millones 27 mil 591 pesos para resarcir el daño ambiental. Así lo informaron este miércoles la Fiscalía General de la República (FGR) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en el comunicado conjunto 759/26.

La condena se dictó por un ilícito ambiental contemplado en el Código Penal Federal (artículo 420, fracción IV). Pesaron en su contra dos circunstancias que agravan la pena: el propósito de comerciar con el producto y el perjuicio a la zona protegida que abarca el norte del golfo de California y la desembocadura del río Colorado.

La historia comenzó hace casi siete años. En diciembre de 2019, militares y agentes estatales sonorenses lo arrestaron en esa entidad mientras transportaba, ocultos en un coche con matrícula californiana, 35 bultos con 41 buches de Totoaba macdonaldi, pez endémico del golfo de California. Tanto el detenido como la carga fueron entregados al Ministerio Público federal.

El expediente lo armó la fiscalía federal especializada en delitos ambientales. A lo largo del proceso, la Profepa actuó a la vez como víctima, como auxiliar de los fiscales y como brazo técnico: sus expertos confirmaron de qué especie se trataba y cuantificaron el daño ecológico, y esas cifras sirvieron al juzgador para calcular cuánto debía pagar el acusado tras el juicio oral.

Según las dependencias, la reparación busca compensar el perjuicio causado a la totoaba, a la vaquita marina y al ecosistema del Alto Golfo. Ambas calificaron la sentencia como un hito y advirtieron que seguirán coordinadas para integrar carpetas sólidas; la Profepa añadió que, junto con el resto del sector ambiental, impulsa cambios legales para endurecer las penas por estos delitos.

La pesca de totoaba está vedada en México desde 1975 y la especie fue declarada en peligro de extinción en 1991. Su buche alcanza precios elevados en mercados de Asia, lo que alimenta una red ilegal que parte de las comunidades pesqueras del Alto Golfo y que, por el uso de redes, también amenaza a la vaquita marina.

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