Ciudad de México.- El Gobierno federal y el de Jalisco pondrán en conjunto alrededor de 25 mil millones de pesos para mejorar el abasto y la calidad del agua en la zona metropolitana de Guadalajara, sin contratar deuda ni privatizar el servicio. El plan fue presentado este miércoles en la conferencia matutina de Palacio Nacional por la presidenta Claudia Sheinbaum, acompañada del gobernador Pablo Lemus y del director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales.
Del total, unos 14 mil 500 millones de pesos correrán a cargo de la Federación y 10 mil 200 millones del gobierno estatal, de acuerdo con el desglose que ofreció Lemus. En sus redes sociales, la mandataria resumió el compromiso federal en 14 mil millones de pesos que se invertirán entre 2027 y 2028. Sheinbaum explicó que el gobernador le planteó que Jalisco no tenía recursos suficientes para cubrir toda la obra, por lo que se acordó repartir los proyectos y evitar así el endeudamiento de la entidad.
Lemus calculó que la construcción de dos nuevos acueductos, uno de Chapala a Guadalajara y otro de Calderón a San Gaspar, podría empezar en 2027 y quedar lista hacia el cierre de 2028. El mandatario estatal subrayó que seis de cada diez litros que consume la metrópoli salen del lago de Chapala, y que gran parte de ese volumen todavía viaja por un canal a cielo abierto que tiene unos 70 años.
El reparto de tareas se dio a conocer desde el 21 de octubre. A la Federación le tocará el acueducto que sustituirá a la conducción actual desde Chapala, con una longitud cercana a 42 kilómetros, además de trabajos complementarios en la presa El Zapotillo. Jalisco, por su lado, ampliará y modernizará la Planta Potabilizadora 1 de Miravalle, hará un desvío para llevarle agua desde La Calera y construirá colectores que impidan que lleguen aguas negras de forma irregular al canal y a la presa Las Pintas.
Al anunciar la presentación, el lunes, Sheinbaum afirmó que la participación federal evitaría que Jalisco asumiera una deuda de 54 mil millones de pesos; en el Congreso local seguía pendiente una propuesta de financiamiento de largo plazo para el acueducto. El acuerdo llega después de semanas de quejas y protestas de habitantes de la metrópoli por cortes en el servicio y por la mala calidad del agua.
Para la presidenta, la mezcla de recursos de ambos órdenes de gobierno permitirá sacar adelante una obra clave para la segunda metrópoli más poblada de México sin que el estado tenga que endeudarse. Lemus coincidió en que, si se concreta, el principal saldo de las dos administraciones será haber dejado resuelto el abasto de agua para las siguientes generaciones.





