La cúpula empresarial pide a San Lázaro un relevo en la presidencia del INE con reglas claras y perfiles técnicos, no partidistas

Fachada del Palacio Legislativo de San Lázaro, sede de la Cámara de Diputados, con sus torres de ladrillo rojo y el escudo nacional al centro, bajo un cielo nublado.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) fijó postura este lunes 2 de noviembre sobre el relevo en la cabeza del Instituto Nacional Electoral: pidió a la Cámara de Diputados que el nombramiento de quien sustituya a Guadalupe Taddei se resuelva con reglas conocidas de antemano, criterios medibles y un procedimiento que cualquier ciudadano pueda revisar.

En su boletín número 26, la organización que agrupa a las cámaras empresariales del país planteó que el perfil ganador tiene que demostrar años de trabajo en temas electorales, conocimiento técnico y una trayectoria limpia, y que nada de eso debe quedar subordinado a cálculos de partido. Pidió además que quien asuma el puesto actúe conforme a los principios que la Constitución, en su artículo 41, fija para organizar elecciones: certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad.

Para dimensionar lo que está en juego, la cúpula patronal recordó que el año próximo habrá comicios intermedios con más de 19 mil puestos en disputa: las 500 diputaciones federales, 17 gubernaturas y miles de cargos locales. Con ese calendario encima, dijo, el trabajo del instituto y de su plantilla de unos 16 mil empleados resultará clave.

La petición no se limita a quién ocupará la silla. El CCE propuso que, junto con un relevo sin demoras, se analicen cambios a las normas que hoy rigen al instituto, de modo que su funcionamiento no dependa de una sola persona y que las decisiones de fondo se tomen de forma colegiada, con más equilibrios internos entre consejerías.

El texto también tendió un puente hacia la economía. Los empresarios argumentan que un árbitro de elecciones creíble y libre de presiones da tranquilidad a los mercados, ofrece reglas claras a quien quiere invertir y, con ello, favorece el crecimiento. Cerraron con la idea de que este nombramiento puede servir para apuntalar a los órganos autónomos del país.

La presidencia del INE quedó vacante tras la renuncia de Taddei el 26 de octubre, en medio de señalamientos por presuntas irregularidades en contratos que aún no derivan en responsabilidades formales; desde entonces la consejera Blanca Cruz García ocupa el cargo de manera provisional. El coordinador de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal, adelantó que el pleno de San Lázaro discutirá a partir de este martes 3 de noviembre el acuerdo para emitir la convocatoria del relevo, que concluirá el periodo previsto hasta 2032.

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