Poco menos de seis de cada diez adultos que viven en las principales ciudades del país consideran inseguro su entorno, pero la proporción es la menor desde que existe la medición. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía publicó este viernes 23 de octubre, en septiembre de 2026 el 58.1% de la población de 18 años y más en 91 áreas urbanas dijo sentirse insegura en su ciudad.
El dato representa una baja de 1.7 puntos frente a la medición de junio, cuando el indicador se ubicó en 59.8%, y es el nivel más reducido desde septiembre de 2013, fecha en que arrancó el levantamiento trimestral. La brecha por sexo se mantiene amplia: entre las mujeres la percepción de inseguridad bajó de 65.6% a 64.2%, mientras que entre los hombres pasó de 52.6% a 50.6%.
Las diferencias entre ciudades siguen siendo marcadas. Irapuato, en Guanajuato, encabeza la lista con 90.5% de habitantes que se sienten inseguros, seguida de Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, con 86.9%, y Mazatlán, Sinaloa, con 85.8%. En el extremo opuesto aparecen San Pedro Garza García, Nuevo León, con apenas 5.8%; la alcaldía Benito Juárez, en la Ciudad de México, con 13.8%, y San Nicolás de los Garza y Piedras Negras, con 14.3% cada una.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, destacó que, en comparación con septiembre de 2025, 28 ciudades mostraron mejoras significativas. También subrayó que la proporción de personas que dijeron haber visto o escuchado robos o asaltos cerca de su casa bajó a 45.3%, la menor desde 2013; que los testimonios de disparos frecuentes cayeron 16.7% respecto al cuarto trimestre de 2024, y que la sensación de inseguridad en las escuelas descendió a 12.2%.
El funcionario atribuyó los resultados a la Estrategia Nacional de Seguridad del gobierno de Claudia Sheinbaum, basada en inteligencia, investigación, atención a las causas y coordinación con las 32 entidades, aunque reconoció que aún queda mucho por hacer para reducir la violencia y la impunidad.
Conviene recordar que la ENSU mide cómo percibe la población la seguridad en su ciudad y no la cantidad de delitos registrados, por lo que una mejora en la percepción no implica por sí misma una caída equivalente en la incidencia delictiva. El instituto levanta esta encuesta cada trimestre como insumo para el diseño de políticas públicas en la materia.





