Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum planteó este miércoles reforzar a Talleres Gráficos de México, la imprenta del Estado, para que se encargue de producir la documentación y los materiales de las elecciones y se cierre la puerta a lo que llamó el “coyotaje”: un puñado de proveedores privados que, a su decir, llevan años quedándose con contratos del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los organismos electorales de los estados.
En la conferencia matutina de Palacio Nacional, la mandataria contó que pidió rastrear de dónde vienen las empresas que fabrican insumos electorales y concluyó que el problema es anterior a la gestión de Guadalupe Taddei. Su cronología arranca en 1999, en territorio mexiquense, con un primer conflicto atribuido a los hermanos Hernández Casillas; seis años más tarde, dijo, toda la consejería electoral de esa entidad tuvo que dimitir por algo parecido. A juicio de la presidenta, son los mismos proveedores que hoy enfrentan acusaciones.
“Son como cuatro empresas que se dedican a la papelería electoral”, dijo Sheinbaum, quien se pronunció por abrir la competencia para que no sea siempre el mismo grupo el que gane las licitaciones. Su petición a la Auditoría Superior de la Federación es examinar los contratos desde entonces, fijar quién responde por cada irregularidad y difundir los resultados; de confirmarse conductas delictivas, agregó, lo procedente será acudir a la vía penal.
Ante quienes ligan a Taddei con Morena, Sheinbaum recapituló su trayectoria: fue el máximo órgano del INE, presidido en ese tiempo por Lorenzo Córdova, el que en 2014 la puso al frente del organismo comicial sonorense, y nueve años después la expresidenta alcanzó el cargo nacional por sorteo en San Lázaro, ya que las bancadas no lograron la mayoría calificada para nombrar consejerías. “Si ella cometió ilícitos en el Instituto Electoral, que se investigue”, expresó.
Sheinbaum descartó que la salida de la exconsejera presidenta ponga en riesgo los comicios del próximo año. “No están en duda las elecciones del 27, de ninguna manera”, afirmó, y subrayó que el instituto necesita certidumbre y que todo debe transparentarse ahora que Taddei ya no está al frente.
El planteamiento se produce dos días después de que Taddei entregó su renuncia en San Lázaro, en medio de cuestionamientos por contratos asignados a proveedores cercanos a ella. Desde la noche del martes, la consejera Blanca Cruz García conduce el INE de forma provisional, mientras la Cámara de Diputados alista la convocatoria para nombrar a la nueva presidencia del instituto.





