Ensenada, Baja California.- Las diez personas que perdieron la vida en Ensenada por las lluvias de la tormenta Rachel, a principios de octubre, llegaron este jueves a la conferencia matutina de Palacio Nacional. Al ser cuestionada sobre la prevención a cargo del municipio y el estado en que se encontraban los cauces, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió que sí se emitieron alertas, pero admitió que el caso no puede cerrarse sin revisar la actuación de las autoridades: “Hubo alertamiento, claro que pues tendrá que hacerse el deslinde de responsabilidades”.
Según la explicación de la mandataria, los modelos meteorológicos anticipaban que Colima, Nayarit y Jalisco recibirían el mayor golpe del sistema, pero el agua terminó por descargar con mayor fuerza en el norte de Baja California. Sostuvo que varias dependencias difundieron advertencias y que hubo refugios disponibles en Ensenada. Como medida para el futuro, dijo que su gobierno prepara un mecanismo de avisos a través de los teléfonos celulares, que “en noviembre ya va a estar listo”, pensado para las localidades remotas a las que las brigadas no siempre pueden llegar a tiempo.
La tormenta azotó la región el sábado 10 de octubre y provocó crecidas repentinas de arroyos en zonas habitadas de Ensenada. Desde entonces, el tema ha escalado en el ámbito local: en el Cabildo, el regidor de Morena Iván Salas Palma exigió investigar a Julio César Obregón Angulo, quien encabezaba Protección Civil municipal, al sostener que no existen notificaciones formales a las familias que vivían en zonas de riesgo, mientras que una organización civil presentó ante la Fiscalía General de la República una denuncia para que se indaguen posibles omisiones de servidores públicos de la Comisión Nacional del Agua.
Mientras se discute qué falló hace casi tres semanas, la entidad ya tiene un nuevo episodio de mal tiempo en puerta. Con datos del Servicio Meteorológico Nacional, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda alertó por la mañana que entre la tarde del jueves y el viernes 30 habrá chubascos dispersos en cuatro municipios —Tijuana, Tecate, Ensenada y San Quintín— y que el panorama empeora para el fin de semana: el sábado 31 y el domingo 1 de noviembre lloverá con fuerza en toda la entidad, con rayos, probable granizo, ráfagas de entre 50 y 60 kilómetros por hora y un ambiente más frío. La recomendación oficial es guiarse solo por los canales del gobierno, recurrir a los refugios dispuestos por el estado si hace falta y reportar emergencias al 911.
Más al sur, la tormenta tropical Vance mantiene en alerta a la península. De acuerdo con el aviso 153-26 del organismo meteorológico, a las 06:00 horas del centro del país el sistema tenía vientos sostenidos de 65 kilómetros por hora, con rachas de 85, y se pronosticaban lluvias intensas, de 75 a 150 milímetros, en el centro y sur de Sinaloa, así como muy fuertes en el sur de Baja California Sur, el norte de Nayarit y el oeste de Durango, además de oleaje de dos a tres metros. En su actualización más reciente de la mañana, la Conagua ubicó a Vance a 185 kilómetros al sureste de Cabo San Lucas.





