Ciudad de México.- Blanca Yassahara Cruz García quedó formalmente al frente del Instituto Nacional Electoral (INE) la noche de este martes. El Consejo General aprobó por unanimidad el acuerdo que la designa, en una sesión extraordinaria urgente con ese único punto en el orden del día, y la consejera rindió la protesta del cargo. Conducirá el organismo de manera provisional hasta que la Cámara de Diputados elija a quien completará el periodo de Guadalupe Taddei Zavala, que dimitió el lunes.
La sesión arrancó poco después de las 19:00 horas, tiempo del centro del país, y antes de la votación se prolongó cerca de tres horas con las intervenciones de representantes de los partidos, del Poder Legislativo y de las consejerías. El diputado panista Víctor Hugo Sondón habló de un momento crítico para la credibilidad del instituto, lamentó que las irregularidades atribuidas a la expresidenta no hubieran sido detectadas por las áreas internas de control y auditoría, y exigió a Morena “que saque las manos del INE”; ofreció el apoyo de su partido a la nueva titular siempre que se conduzca conforme a la ley.
En otro tono, Carlos Guillermo Díaz, representante de Morena, pidió que la coyuntura no termine en “una cacería de brujas” que ponga bajo sospecha a todo el personal, y planteó que cualquier responsabilidad se acredite con pruebas y de forma individual. Ernesto Guerra, del partido PAZ, consideró en cambio que el instituto necesita “una sacudida” que aparte a los funcionarios ligados a la gestión anterior y devuelva las decisiones al pleno.
Desde la herradura del Consejo, el consejero Martín Faz dio su respaldo a Cruz García, aunque le advirtió que parte de su encomienda será reconstruir lo que se perdió con el debilitamiento del trabajo colegiado: “Que esta crisis nos recuerde que ninguna persona debe estar por encima de la institución”. Carla Humphrey, por su parte, sostuvo que el organismo funciona con normalidad pese a la crisis y en medio de la organización de los comicios de 2027, y llamó a diputados y senadores a eliminar la facultad que permite a quien preside nombrar sin aval del pleno a los titulares de la Junta General Ejecutiva, porque, dijo, debilita la responsabilidad compartida entre consejeras y consejeros.
Ese reclamo coincide con lo que la oposición anunció durante el día. El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, y la diputada Kenia López Rabadán adelantaron una iniciativa para reformar la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales y regresar al conjunto de consejerías las decisiones administrativas; en el Senado, el coordinador priista Manuel Añorve dijo que su bancada presentará una propuesta en la misma línea, mientras que en Morena respondieron que las leyes son perfectibles y que valorarán cuándo conviene una reforma.
Horas antes de la sesión, la propia Cruz García había dado a conocer tres acuerdos adoptados por las diez consejerías: revisar los cargos de mando, colaborar a través del Órgano Interno de Control y con la Auditoría Superior de la Federación en las indagatorias, y recuperar la colegialidad. También informó de la salida de tres titulares de área. En San Lázaro, el coordinador morenista Ricardo Monreal calcula que el proceso para nombrar a la presidencia definitiva tomará de cuatro a cinco semanas. Cruz García fue designada consejera en abril de 2026 para un periodo que vence en 2035; antes encabezó el Instituto Electoral del Estado de Puebla.





