La dirigencia estatal del PAN en Baja California celebró el encuentro que el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, sostuvo el fin de semana en Ensenada con el exgobernador Ernesto Ruffo Appel, aunque dejó en claro que ese gesto todavía no se traduce en un acuerdo para ir juntos a la elección de 2027.
Para Lizeth Mata Lozano, quien encabeza al panismo bajacaliforniano, la cita fue positiva. Ruffo, que sigue sujeto a juicio y no puede salir de su casa por orden judicial, ha recibido en las últimas semanas a diversos políticos, y la líder del PAN atribuyó la llegada del priista a las gestiones de Vicente Fox, a quien presentó como promotor de un frente común contra el partido gobernante.
Hay conversaciones con el tricolor y con el PES de la entidad, reconoció, pero ninguna ha avanzado a un pacto. Quien tendrá la última palabra sobre cualquier coalición, precisó, es el Consejo Estatal de Acción Nacional. También anticipó que Jorge Romero Herrera, líder nacional de su partido, viajará en breve a Ensenada para reunirse con el exgobernador.
Movimiento Ciudadano quedó fuera de la ecuación. Los naranjas, recordó la panista, ya resolvieron competir solos tanto en el país como en Baja California, algo que lamentó por considerar que divide el voto opositor en el estado.
Desde el PES, su dirigente estatal, César Hank Inzunza, respondió que su partido no descarta aliarse con el PAN, pero pidió respeto y una sola postura de los panistas, a quienes acusó de buscar el acuerdo por un lado mientras algunos de sus integrantes descalifican al PES por otro. Incluso sostuvo que, por su votación reciente, el PES llegaría con más peso que el PAN a una negociación de candidaturas.
Los acercamientos se dan a menos de un año de los comicios en que Baja California renovará la gubernatura y otros cargos. La visita de Moreno a Ensenada quedó marcada también por un altercado con un ciudadano que lo grabó afuera de la casa de Ruffo y que el priista atribuyó a Morena.





