Ciudad de México.- El pleno del Senado recibió en primera lectura este miércoles los tres dictámenes del paquete de ingresos para el próximo año: la nueva Ley de Ingresos de la Federación 2027 y los cambios a la Ley Federal de Derechos y a la Ley del ISR. La sesión para debatirlos y votarlos quedó programada para el martes 27 de octubre.
Más temprano, las comisiones unidas de Hacienda y Crédito Público y de Estudios Legislativos, Primera, dieron luz verde por mayoría a las tres minutas tal como llegaron de la Cámara de Diputados, sin ajuste alguno, tanto en lo general como en lo particular.
Las cifras centrales son: 10.6 billones de pesos de ingresos; permiso para contratar deuda por 1.7 billones de pesos en el país y por 13 mil 500 millones de dólares en el exterior, y un déficit equivalente a 3.9% del PIB.
Las reformas encarecen los cobros ligados a trámites migratorios, servicios financieros y telecomunicaciones; acotan lo que las empresas pueden deducir y la forma en que aplican sus pérdidas fiscales, y endurecen la persecución del contrabando de combustibles.
En defensa del dictamen, la morenista Olga Patricia Sosa argumentó que se busca cobrar mejor sin elevar ningún impuesto, y subrayó que se amplía el Régimen Simplificado de Confianza. Araceli Saucedo, también de Morena, planteó que un SAT robusto es indispensable para sostener el gasto en salud, pensiones y programas sociales.
Acción Nacional se opuso. Imelda Sanmiguel reprochó que el Senado “no es una mera oficialía de partes”; dijo que con este paquete se pide prestado para cubrir deuda anterior, que trae alzas disfrazadas a la gasolina y que el saldo de la deuda pública rebasa ya los 22 billones de pesos. La también panista Mayuli Latifa Martínez cuestionó el incremento al cobro a turistas extranjeros, cuyo dinero, afirmó, dejó de ir a la promoción turística.
El PAN acompañó su rechazo con la etiqueta #NoMásDeudaGandalla en redes sociales.





