El PAN votó contra la miscelánea fiscal 2027; Max García advierte que la deuda rondará los 21 billones de pesos

El senador José Máximo García López habla desde la tribuna del Senado de la República durante la discusión de la miscelánea fiscal 2027

Ciudad de México.- La bancada de Acción Nacional en el Senado votó en contra de las tres leyes que integran la miscelánea fiscal para 2027, la de Ingresos de la Federación, la del Impuesto sobre la Renta (ISR) y la Federal de Derechos, que el pleno aprobó el martes 27 de octubre con los votos de Morena y sus aliados. Al presentar la postura del grupo en tribuna, el senador por Baja California José Máximo García López afirmó que el paquete descansa en cálculos de crecimiento demasiado optimistas, mientras el endeudamiento del país sigue en aumento.

El legislador contrastó la estimación del gobierno federal, que contempla un crecimiento de hasta 2.5 por ciento para el próximo año, con las previsiones más bajas de la OCDE y del Fondo Monetario Internacional. Citó los propios cálculos de sensibilidad de las finanzas públicas, según los cuales medio punto porcentual menos de crecimiento podría restar más de 30 mil millones de pesos a la recaudación, y cuestionó quién cubrirá ese faltante si las cuentas no salen; a su juicio, la factura terminará en manos de trabajadores, comerciantes y familias.

García López sostuvo que la deuda pública llegará a cerca de 21 billones de pesos, alrededor del 55 por ciento del Producto Interno Bruto, y que solo el costo financiero, es decir, intereses y comisiones, sumará unos 1.57 billones de pesos en 2027. Las cifras coinciden con las proyecciones del Paquete Económico, que ubica el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público en unos 21.67 billones de pesos, equivalente al 55 por ciento del PIB. El senador planteó que esos recursos podrían dedicarse a hospitales, medicinas, escuelas, infraestructura y seguridad.

En su intervención también reprochó los nuevos topes a deducciones como las de seguros de gastos médicos mayores, el aumento a los derechos que pagan los turistas internacionales y la menor deducción de intereses para las empresas. Acusó, además, que un artículo transitorio permitiría perdonar multas y recargos a unos 16 mil grandes contribuyentes, y pidió atender las carencias de los municipios bajacalifornianos, de Tijuana y Mexicali a San Quintín y San Felipe, que a su decir enfrentan calles en mal estado, falta de infraestructura e inseguridad.

Sus compañeras de bancada completaron el posicionamiento. Alma Cristina Rodríguez Vallejo criticó que la Ley de Ingresos autorice al gobierno federal un endeudamiento interno de hasta 1.7 billones de pesos y dijo que el país necesita “un gobierno que sepa administrar el dinero de las familias”. Imelda Sanmiguel Sánchez cuestionó la Ley Federal de Derechos y aseguró que se duplicará el costo de servicios como las transfusiones sanguíneas, los estudios de rayos X y las terapias de radiación para pacientes con cáncer.

Respecto al ISR, el PAN afirmó que la reforma afecta el aguinaldo y propuso que esa prestación quede libre del impuesto, además de eliminar las nuevas restricciones a los negocios. Actualmente la ley exenta el aguinaldo hasta por 30 veces el valor diario de la UMA, unos 3 mil 519 pesos en 2026, y grava el excedente; una propuesta panista para exentarlo por completo ya había sido desechada en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, y el presidente de esa comisión en el Senado, Miguel Ángel Yunes Márquez, sostuvo durante el debate que los cambios no crean impuestos ni elevan tasas.

Pese a la oposición del PAN, el PRI y Movimiento Ciudadano, la Ley de Ingresos y la Ley Federal de Derechos fueron enviadas al Ejecutivo para su publicación, mientras que la reforma al ISR regresó a San Lázaro por una modificación aprobada en el Senado. Morena y sus aliados defendieron que el paquete asegura recursos para programas sociales, salud e infraestructura sin aumentar la carga a la población.

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