Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum negó este jueves que su gobierno tenga algún tipo de arreglo con la delincuencia organizada y respondió a las críticas de Acción Nacional recordando que fue durante una administración panista cuando el entonces secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, quedó vinculado con grupos criminales.
En su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria descartó que el proceso contra César Jáuregui, exfiscal general de Chihuahua, tenga relación con un narcolaboratorio. “Obviamente no”, contestó al ser cuestionada, y añadió que el exfuncionario ni siquiera fue quien desmanteló ese sitio.
La mandataria consideró que lo más grave de aquel despliegue nocturno fue que participaran elementos armados de la CIA estadounidense, dos de los cuales perdieron la vida. A su juicio, el problema de fondo es que personal de otro país actuó en territorio nacional sin notificarlo a la cancillería y al margen de la Ley de Seguridad Nacional.
La presidenta acusó que se busca instalar la idea de que su administración protege a criminales. “Nosotros no establecemos bajo ningún motivo relaciones perversas con ningún grupo criminal o con delincuentes de cuello blanco”, afirmó, y sostuvo que la baja de más de 50 por ciento en homicidios dolosos que reporta su gobierno no sería posible si existiera esa complicidad.
Sobre la denuncia presentada ante la Fiscalía General de la República contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, señaló que corresponde a esa institución valorarla y decidir si procede abrir una carpeta de investigación.





