Sheinbaum pide al Senado autorizar que 28 Navy SEAL entrenen a fuerzas especiales de la Marina en Baja California Sur y el Edomex

Vista panorámica de la Isla Santa Margarita, en Baja California Sur, con su perfil montañoso sobre el mar azul intenso y un cielo despejado con algunas nubes.

Un contingente de 28 instructores de las fuerzas especiales de la Marina estadounidense, conocidas como Navy SEAL, podría pasar casi seis meses en México capacitando a marinos nacionales, si los senadores aprueban la petición que les hizo llegar la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. El documento, que plantea una estancia entre finales de este mes y mediados de abril próximo, ya está en manos de la Comisión de Marina desde el lunes 26.

El oficio, que la Secretaría de Gobernación envió a la Mesa Directiva con fecha del 22 de octubre, se apoya en la fracción III del artículo 76 de la Constitución, que reserva a los senadores la facultad de permitir el paso de tropas extranjeras por territorio nacional. Según el documento, la invitación a este ejercicio, denominado Evento SOF 19 y centrado en operaciones terrestres y marítimas, llegó a la Secretaría de Marina a través de la Mesa Redonda de Cooperación Militar Bilateral entre ambos países.

De acuerdo con el plan, el grupo llegaría el jueves 29 a La Paz, en un Hércules C-130 de la aviación militar de Estados Unidos que transportaría también sus armas, municiones y equipo táctico. Las seis etapas previstas se repartirían entre dos sedes: la instalación naval de Puerto Cortés, en Isla Margarita, frente a la costa sudcaliforniana, y el centro de entrenamiento avanzado que la Armada tiene en Donato Guerra, en el Estado de México. Durante las fiestas de fin de año, entre el 16 de diciembre y el 17 de enero, sólo cuatro de los estadounidenses se quedarían a cuidar el equipamiento y los otros 24 volverían a casa.

La instrucción estaría dirigida a 87 marinos mexicanos: 31 del Agrupamiento de Fuerzas Especiales, 20 del Batallón de Fusileros Paracaidistas, 24 del Batallón de Comandos Anfibios y 12 de la Unidad de Inteligencia Naval. El temario abarca combate en espacios cerrados, respuesta ante un contacto armado, atención médica de heridos bajo fuego, patrullaje en zonas urbanas y rurales, detección de explosivos, tiro de precisión, manejo de ametralladoras y lanzagranadas, así como el abordaje de embarcaciones en movimiento para tareas de interdicción en el mar.

En la solicitud, la Presidencia argumenta que la presencia de militares de otro país queda acotada por el aval legislativo, un plazo definido, actividades pactadas de antemano y la supervisión de autoridades mexicanas, y asegura que México participa en estos ejercicios “como sujeto soberano y en condiciones de igualdad”. El regreso del contingente está programado para el 15 de abril de 2027, también desde La Paz.

Toca ahora a la Comisión de Marina preparar un dictamen y llevarlo al pleno para su votación. Hasta el momento no se ha dado a conocer una fecha para esa discusión, aunque el calendario planteado por el Ejecutivo contempla que el entrenamiento arranque en dos días.

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